Y a ti, ¿cuántas sonrisas te caben en el corazón?
miércoles, 5 de octubre de 2011
Je t'aime
El amor no puede planificarse. Puedes pasarte la vida entera buscándolo y cuando menos te lo esperas, encuentras a alguien. A mí, por ejemplo, ¿me habías visto alguna vez? pero ¿quién dice que mañana tú y yo no estaremos perdidamente enamorados? Porque cuando sientes algo, cuando hay química, ¿quién sabe en qué acabará la cosa? Una chica como yo, una extraña, podría ser para ti alguien insignificante, o tu alma gemela. Pero eso es lo que tiene la vida, que nunca se sabe lo que va a pasar.
Recordando viejos tiempos me he dado cuenta de que nunca mereciste mi amor. Nunca debí dártelo, ni siquiera mostrártelo. Pero lo hice. Me enamoré de ti como una tonta y así acabé. Pero a ti te da igual, lo sé. Como todo en esta vida. Pero, ¿sabes qué? Un día te darás cuenta de lo que perdiste, de lo que dejaste pasar por tu inmadurez, de todas esas cosas que nunca vivirás. Y ahí será cuando te des cuenta del gran error que cometiste cuando me dijiste que ya no me querías.
-Bueno y a ti, ¿qué te gustaría hacer en un futuro?
+¿A mí? Pues lo principal y lo más importante, casarme contigo en Las Vegas y hacer un viaje juntos, me da igual el lugar, lo único que pido es que sea contigo. ¿Y a ti?
-Pues desaparecer, aparecer, y volver a desaparecer pero contigo. Coger un avión destino El fin del mundo y vivir para siempre allí tú y yo juntos. Tener 4 hijos, una casa bonita con vistas al mar y estar así hasta el día que me muera. Los dos solos, sin preocuparnos de nada ni de nadie.
+¿A mí? Pues lo principal y lo más importante, casarme contigo en Las Vegas y hacer un viaje juntos, me da igual el lugar, lo único que pido es que sea contigo. ¿Y a ti?
-Pues desaparecer, aparecer, y volver a desaparecer pero contigo. Coger un avión destino El fin del mundo y vivir para siempre allí tú y yo juntos. Tener 4 hijos, una casa bonita con vistas al mar y estar así hasta el día que me muera. Los dos solos, sin preocuparnos de nada ni de nadie.
Y de repente te das cuenta de que todo ha terminado. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes. Y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. Mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a 3 metros sobre el cielo.
Alguien nuevo. Cómo tú. Con nuevos sentimientos. Con nuevas ilusiones. Con nuevas historias. Con una nueva vida. Que me da felicidad. Esperanza. Tranquilidad. Pero aún tengo que esperar un poquito más. Para tenerte. Para sentirte de verdad. Y ahí, justo en ese momento, será cuando comience todo. Tú y yo. Nada más.
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